musica vocal en el barroco

Una mirada a la música barroca: géneros, características e instrumentos

El Barroco fue una época de gran esplendor en la historia de la música, donde surgieron nuevas formas y géneros que influenciaron en gran medida el desarrollo de la música posterior. En este período, la música vocal ocupó un lugar destacado, abriendo las puertas a nuevas expresiones y emociones. En este artículo nos adentraremos en el fascinante mundo de la música vocal barroca, explorando su origen, géneros y características, así como también conoceremos algunos de los músicos más destacados del clasicismo y ejemplos de composiciones emblemáticas. También descubriremos la importancia de la música instrumental en el Barroco y su papel en la evolución musical de esta época. Preparémonos para sumergirnos en el fascinante mundo del Barroco musical y descubrir todas sus maravillas.

Músicos destacados en el Barroco

Durante el periodo del Barroco, la música experimentó un gran desarrollo y evolución, alcanzando nuevas cotas de complejidad y sofisticación. En este artículo, destacaremos algunos de los músicos más importantes de este periodo, cuyas obras todavía son estudiadas y apreciadas en la actualidad.

Johann Sebastian Bach

Sin duda, uno de los más grandes compositores de la historia, Bach es considerado una figura cumbre del Barroco. Entre sus obras más conocidas se encuentran sus cantatas, oratorios y obras para órgano, que destacan por su profundidad emocional y técnica sin igual.

Antonio Vivaldi

Conocido principalmente por su obra para cuerdas "Las cuatro estaciones", Vivaldi fue uno de los más prolíficos compositores del Barroco. Sus composiciones destacan por su vitalidad y virtuosismo, y se caracterizan por su uso del ritmo y la melodía.

George Frideric Handel

Otro de los grandes compositores del Barroco es Handel, famoso por sus oratorios y óperas, entre los que destaca "El Mesías". Con una técnica musical impecable, Handel logró transmitir emociones intensas a través de sus obras, convirtiéndose en un referente para muchos músicos posteriores.

Estos tres músicos son solo una muestra de la gran cantidad de talento que floreció durante el Barroco. Gracias a ellos y a otros tantos, la música de este periodo se ha mantenido viva y sigue emocionando a públicos de todo el mundo.

El surgimiento de la ópera en el Barroco.

Durante el periodo del Barroco, nació un género musical que ha perdurado hasta nuestros días: la ópera. Este género combina la música, la poesía, la danza y el teatro en una sola obra, convirtiéndose en una forma de expresión artística muy completa.

La ópera surge en Italia a principios del siglo XVII, como una forma de revivir la antigua Grecia y su teatro musical. Su nombre proviene de la palabra italiana "opera", que significa "obra de arte". La primera ópera conocida es Dafne, obra del compositor Jacopo Peri y el poeta Ottavio Rinuccini, estrenada en 1598.

Durante el Barroco, la ópera se convierte en un entretenimiento popular, especialmente en la corte y en la alta sociedad. Los espectáculos eran lujosos y extravagantes, con elaborados vestuarios y escenografías, y la música era interpretada por orquestas y coros en vivo.

Otro aspecto importante del surgimiento de la ópera en el Barroco fue la profesionalización de los cantantes. Antiguamente, las óperas eran cantadas por intérpretes aficionados, pero con el tiempo surgieron sopranos, tenores, contraltos y bajos profesionales que se especializaban en este género.

La ópera en la música vocal del Barroco una guía completa

fueron los humanistas, pensadores y escritores italianos del Renacimiento.

Florencia es el lugar de nacimiento de la ÓPERA, floreciendo en el siglo XVII. Para sumergirnos en su mundo, este video titulado "Manos a la ópera" resulta idóneo. Los humanistas, pensadores y escritores del Renacimiento italiano son considerados los precursores de este género musical.

Cantos sagrados del Barroco La música vocal en el contexto religioso

La música religiosa durante el Barroco

Aunque no tiene la misma influencia que antes, la música religiosa sigue siendo importante durante el período del Barroco. Tanto en la iglesia católica como en la protestante, se aprovechan las nuevas tendencias de la música profana para crear nuevas formas musicales.

Una de las técnicas más destacadas de esta música es el "policoralismo", especialmente utilizado en la escuela veneciana. Esta técnica se origina en la iglesia de San Marcos en Venecia, donde la arquitectura permite la colocación de dos coros opuestos. Músicos como Giovanni Gabrieli y Monteverdi experimentan con esta técnica en sus composiciones.

En Alemania, destaca la figura de Heinrich Schütz (1585-1672), cuyo estilo de escritura en los Salmos de David se basa en el lenguaje italiano. Utiliza grandes coros, solistas y una combinación de instrumentos para lograr una sonoridad típica del barroco colosal. En sus composiciones, se logra una armonía íntima entre la música y el texto.

El Oratorio

La música en la iglesia: una herramienta imprescindible para emocionar y guiar a los creyentes

Para celebrar ceremonias impactantes y ejercer influencia en el cristianismo, la música es clave en la iglesia actual. Más allá de lo racional, la religión necesita ser sentida emocionalmente a través de melodías, armonías y voces que conmuevan los corazones de los fieles.

El oratorio, una modalidad de canto religioso narrativo, es considerado una especie de ópera sacra por sus similitudes en la estructura (orquesta, arias, coros, interludios, recitativos). Sin embargo, posee características propias que lo diferencian.

Su principal objetivo es catequizar a los seguidores de la fe, de ahí su nombre que proviene del oratorio de San Felipe Neri, lugar en el cual el fundador de la congregación del Oratorio se reunía para orar con sus discípulos. Surgió en Roma, pero se extendió rápidamente a otras ciudades como Florencia, Mantua, Venecia y a otros países, especialmente Francia e Inglaterra.

La Cantata

«Cantata» significa literalmente «música para cantar» y se opone a la «sonata» (música para ser interpretada). Es un género de origen secular, destinado a ser ejecutado en los salones de la nobleza, pero pronto es adoptado por la iglesia, especialmente en Alemania, y cobra gran importancia en la religión protestante con la figura de Juan Sebastián Bach. El contenido cambia entonces, basándose en fragmentos del Evangelio, salmos y otros temas religiosos.

Está formada por arias, ariosos y recitativos, lo que permite explorar al máximo las posibilidades de la voz y despertar el gusto por la habilidad vocal.

La cantata se convierte en una forma religiosa en Alemania y alcanza su «Edad de Oro» en el culto luterano. Surgió un siglo antes de Bach y en su camino encontramos a compositores destacados como Heinrich Schütz y Buxtehude, quien compuso más de cien cantatas. En el culto luterano, la cantata es el elemento principal y no puede faltar ningún domingo ni día festivo del año. El coral, que representa el espíritu luterano, es el elemento unificador más importante. Johann Sebastián Bach es reconocido como el gran maestro de las cantatas, dejando como legado más de doscientas composiciones.

La Pasión

El oratorio es una creación artística que se centra en la pasión y muerte de Jesucristo, basándose en los relatos de los Evangelios. En cuanto a su estructura, incluye recitativos, arias, coros e interludios. El narrador principal es el evangelista, quien a través de recitativos relata los sucesos más importantes. Los solistas se encargan de dar vida a los personajes clave del Evangelio, mientras que el coro representa a otros personajes como los discípulos o el pueblo. A diferencia del teatro, el oratorio no requiere escenografía.

Uno de los compositores más destacados de este género es J.S.Bach, quien cuenta con dos obras principales: La pasión según San Mateo y La pasión según San Juan. Otro gran exponente del último período del barroco alemán fue Georg Philipp Telemann (1681-1767), autor de 44 pasiones. Su música se caracteriza por un toque más alegre, influenciado por la música francesa, y se destaca por su melodía agradable. En sus propias palabras, para él la música no era un trabajo, sino una forma de felicidad.

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